agosto 08, 2026

La Rama fue un "Chañar"


Cuando el ámbito fue propicio, comenzó siendo un punto verde en la inmensidad de ese mundo moreno humedecido.
    Tranquilo se hizo rama, fue asomando su esperanza en libertad botánica del suelo. Con simpleza abrió ventanas desde el lodo a la orilla del camino, más acá del desierto, donde fue creciendo con la fuerza de un lobo.
    Un amanecer, erguido sobre las curvas de sus tallos, no logró divisar la galaxia de los grillos: solo encontró el pulso de trenes y autobuses, una cortina de tierra y humo, y la hoz cercana del humano acechando tras las tinieblas.
    Descubrió que el evangelio del rocío y su matiz de vida eran una mentira. Quiso volver a la tierra, enterrarse en sus profundidades, volver a la calidez de la semilla…
    Meses tras meses, la rama fue un “Chañar”. Desplegó su espesura elegantemente, pero nadie lo notó y, con el tiempo, se acostumbró a ser olvidado, inexistente, no percibido; el aleteo de los gorriones era su única misión, el vaivén del zonda su caricia que, de a ratos era un áspero arrebato de hojas.
    Ese viento de la sierra, su amigo casi hermano en la quietud de la nada, le enseñó a entonar coplas lastimeras por las noches, aullidos que se esfumaban al aclarar el día. 
    Cuando el dintel de sus horas ya no estaba sostenido de esperanzas, y agotado al ver que el mundo no era lo que parecía, en secos crujidos con ecos de grandeza, se derrumbó. Sin importar que era un gran árbol, un “Chañar”, no pudo mantenerse en pie.
    El viento emocionado, vacío de sonidos, desvistió una a una sus ramas y las lanzó al infinito para que, transformadas en gotas de agua, gestaran nueva vida emergente de los pluviales oscuros de tormentas y asomara nueva rama de esperanza.

 © Patricia Palleres

(Consigna: “Las Memorias del viento” Grupo literario "Soplo creativo")

 (Todos los textos de éste blog son privados y tienen Derecho de Autor. )

13 comentarios:

  1. Una bonita historia la de este chanar y su semejanza con la vida de una persona.

    Saludos.

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  2. Me encantó este relato, una metáfora de la vida. Puede tener varias lecturas.
    Ya te seguía desde hace mucho tiempo.
    Un fuerte abrazo!

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    1. Hola Sara!!! Gracias por comentar. Sucede que cambié la dirección del blog por lo tanto estoy tratando avisarles para que no se encuentren con un lugar inexistente. Abrazo Sara querida!

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  3. Los árboles sienten e intuyen lo que sucede a su alrededor...Ese chañar fue valiente y atrevido, espero y lucho contra las circunstancias hasta el final...Un hermoso relato que nos habla de las contradiciones y pruebas de la vida...Mi felicitación, Patricia.
    Mi abrazo entrañable y feliz semana, amiga.

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    1. Hola querida amiga Ma Jesús. Siempre me ha gustado observar los árboles, sus formas me inspiran!! Besote

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  4. Hola, Patricia.
    Una historia muy bonita del árbol "Chañar". Pues yo no lo conozco... por lo menos con ese nombre, aunque he de decirte que como soy invidente hay muchas cosas que no se lo que son.
    Te quiero dar las gracias por tu visita en mi blog, de donde te saludo cordialmente.

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    1. Hola Piedad, en la zona donde vivo, muy cerca de las cordilleras, existen este tipo de árboles. Suelen alcanzar los 10mt, son muy nobles ya que sobreviven a la resequedad y el fuerte sol del lugar. Agradezco tu visita!! Abrazo grande!!

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  5. Cuando el talento poético consigue asomarse entre sus letras nace entonces esta obra de arte que hoy nos regalas, Patricia. Una belleza! Un abrazo.

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    1. Hola Cómo estás, me alegran tus hermosas palabras, agradezco tu visita!!

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  6. Me encantó tu prosa y tu blog. Te sigo de aquí en más...

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  7. Los árboles son cíclicos ,como nosotros, cumplimos etapas...y llega el final
    lo relevante es que haya dejado fruto bueno...como igual debemos hacerlo nosotros
    ...la semilla vuelve a brotar...
    Sus recuerdos dan vida!

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Gracias amigos por dejar aquí una de las cosas más sagradas que tenemos: las palabras
Las valoro con el alma.
Un gran abrazo, Pat